Limpiar y cambiar el filtro del jacuzzi: guía práctica
El filtro es el trabajador silencioso de tu jacuzzi: no lo ves ni lo oyes, pero en cada baño depende de él que el agua esté cristalina y agradable. Si lo limpias con regularidad y lo cambias a tiempo, necesitarás menos productos químicos, las bombas trabajarán con más facilidad y tendrás que cambiar el agua con menos frecuencia. En esta guía repasamos cada cuánto y cómo limpiarlo, cuándo llega al final de su vida útil, cómo encontrar el recambio adecuado y qué hacer con el filtro si acabas de comprar un jacuzzi de segunda mano.
¿Por qué es tan importante el filtro?
El filtro retiene la suciedad que flota en el agua: pelos, diminutas partículas de piel, restos grasos de la piel y de los cosméticos, polvo y trocitos de hojas. El desinfectante (cloro, bromo u oxígeno activo) se ocupa de los gérmenes, y el filtro de la suciedad sólida. Juntos dan como resultado un agua limpia.
Un filtro obstruido pasa factura de varias maneras:
- Agua turbia y sin brillo, que ni los productos químicos consiguen arreglar del todo.
- Jets más débiles, porque al agua le cuesta más atravesar el filtro.
- Más esfuerzo para la bomba, lo que a largo plazo también acorta la vida del equipo.
- Más productos químicos, porque la suciedad atrapada en el filtro consume desinfectante continuamente.
¿Cada cuánto hay que limpiar el filtro?
Enjuágalo cada semana o cada dos semanas según el uso (y como mínimo una vez al mes), y límpialo a fondo poniéndolo en remojo en limpiador de filtros, normalmente cada uno a tres meses y en cada cambio de agua. Las recomendaciones de los fabricantes se mueven en este margen, así que la referencia es el manual de tu propio jacuzzi.
| Tarea | Frecuencia habitual | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Enjuague con manguera | Cada semana, como muy tarde cada mes | Arrastra la suciedad suelta acumulada entre los pliegues. |
| Limpieza a fondo con limpiador de filtros | Cada uno a tres meses y en cada cambio de agua | Disuelve los depósitos grasos y aceitosos y la cal que el agua sola no elimina. |
| Cambio | Según el fabricante, normalmente cada 1-2 años, en algunos filtros originales con menos frecuencia | El material filtrante se desgasta con el tiempo, y ninguna limpieza lo recupera. |
Si os bañáis a menudo y varias personas, o en verano entráis al agua con crema solar en la piel, límpialo con más frecuencia. Si el jacuzzi apenas se usa durante semanas, basta con hacerlo menos a menudo.
¿Cómo enjuagar el filtro rápidamente?
Para un enjuague rápido basta con una manguera con boquilla de chorro recto sencillo y diez minutos.
- Apaga el jacuzzi con el interruptor general o el magnetotérmico.
- Retira las hojas y la suciedad que flotan en el alojamiento del filtro antes de sacarlo, para que no pasen a las tuberías.
- Saca o desenrosca el filtro como indica el manual.
- De arriba abajo, con un ángulo de unos 45 grados, dirige el agua entre los pliegues mientras giras el filtro, hasta que todos los pliegues estén limpios.
- Vuelve a colocarlo, sin apretar en exceso los filtros de rosca.
¿Cómo limpiarlo a fondo, paso a paso?
La clave de la limpieza a fondo es el remojo en limpiador de filtros, porque el agua sola no disuelve los depósitos grasos y aceitosos ni la cal.
- Corta la corriente. Apaga el jacuzzi con el interruptor general o el magnetotérmico.
- Saca el filtro. Retira primero la suciedad que flota en el alojamiento del filtro y luego saca el filtro.
- Enjuágalo. Con la manguera, a 45 grados, entre los pliegues, de arriba abajo, girando el filtro.
- Ponlo en remojo en limpiador de filtros. En un cubo limpio, con un limpiador específico para filtros de jacuzzi (por ejemplo, las pastillas AquaFinesse Filter Cleaner), con la dosis y el tiempo que indique la etiqueta. Con muchos productos, lo mejor es toda la noche. El filtro debe quedar totalmente sumergido.
- Vuelve a enjuagarlo, muy a fondo. Enjuaga hasta que no salga espuma ni restos de limpiador. Los restos pueden provocar espuma y problemas en la química del agua del jacuzzi.
- Déjalo secar. Deja que se seque al aire, a la sombra y en un lugar bien ventilado, sin calor directo. Muchos fabricantes de filtros recomiendan secarlo por completo, lo que también beneficia a las fibras.
- Revísalo y vuelve a colocarlo. Revisa los pliegues, las tapas de los extremos y la junta, y vuelve a colocar el filtro. No aprietes en exceso un filtro de rosca.
¿Por qué conviene tener un filtro de repuesto?
Porque así el jacuzzi nunca está parado: mientras un filtro está en remojo y se seca, el otro trabaja. Tanto los fabricantes de filtros como los de jacuzzis recomiendan este sistema de alternancia.
- El filtro puede secarse por completo con calma, sin tener que volver a colocarlo mojado y con prisas.
- Los dos filtros se reparten el trabajo, así que ambos duran más.
- Si uno se daña, no te quedas sin filtro.
¿Cómo saber que hay que cambiar el filtro?
Hay que cambiarlo cuando ni siquiera una limpieza a fondo consigue que vuelva a estar limpio e íntegro, o cuando el agua sigue turbia a pesar de una química del agua correcta. Fíjate en estas señales:
- Material filtrante roto o deshilachado. El agua pasa por la rotura sin filtrarse.
- Pliegues aplastados, apelmazados o hundidos. Un filtro así tiene mucha menos superficie que uno nuevo.
- Tapa del extremo agrietada, quebradiza o que se desmorona, o pliegues que se han separado de la tapa. Por ahí el agua rodea el material filtrante.
- Pliegues duros, rígidos y con cal. Los depósitos minerales endurecen las fibras y la limpieza ya no los disuelve.
- Decoloración permanente. Si sigue marrón, gris, verdoso o amarillo oscuro incluso después de limpiarlo.
- La limpieza dura cada vez menos. Si un filtro recién limpiado vuelve a obstruirse en pocos días, los jets pierden fuerza o el agua sigue turbia, el filtro está agotado.
¿Cuánto dura un filtro?
El plazo de cambio que indican los fabricantes suele ser de 1-2 años, y para los filtros originales de algunos fabricantes premium, hasta 3 años con un cuidado esmerado. La vida real depende de la frecuencia de uso, la dureza del agua, el tratamiento del agua y la regularidad de la limpieza, así que no mires solo el calendario, sino también el estado del filtro. La recomendación exacta está en la documentación del fabricante de tu jacuzzi o del filtro.
Si tu jacuzzi tiene varios filtros, conviene cambiarlos todos a la vez para que trabajen de forma pareja.
¿Cómo encontrar el filtro de recambio adecuado?
El camino más seguro son los datos exactos del filtro viejo: la referencia de la tapa del extremo, además de la longitud, el diámetro exterior, el orificio central y la forma de los dos extremos. En un jacuzzi de segunda mano, en el que no sabes qué llevaba antes, te ayudan estos cuatro pasos:
1. Busca la referencia
En la mayoría de los filtros, la referencia del fabricante está moldeada o impresa en la tapa del extremo. Si todavía se lee, es el punto de partida más rápido: en las tablas de equivalencias de los grandes fabricantes de filtros compatibles (por ejemplo Pleatco, Unicel o Darlly) encontrarás los modelos compatibles.
2. Comprueba la marca y el modelo del jacuzzi
El fabricante y el modelo del jacuzzi (en el manual, en la placa de características con el número de serie o en la cara interior del panel de servicio) ayudan mucho, porque los fabricantes suelen indicar el filtro por modelo. Algunas marcas usan filtros propios que solo venden ellas.
3. Mide el filtro
| Medida | Cómo medirla |
|---|---|
| Longitud | Entre las caras exteriores de las dos tapas, sin el asa ni la rosca. |
| Diámetro exterior | En la tapa, en su punto más ancho, de borde a borde. |
| Orificio central | El diámetro de la abertura central, en su punto más estrecho. |
| Rosca (si la tiene) | En rosca macho, el diámetro exterior de la rosca; en rosca hembra, el diámetro interior de la abertura. |
Mide en milímetros. Un filtro viejo puede encoger o dilatarse un poco con el tiempo, así que unos milímetros de diferencia respecto al catálogo siguen siendo aceptables.
4. Fíjate en la forma de los dos extremos
- Parte superior: orificio abierto, tapa cerrada, asa o tapa extraíble.
- Parte inferior: orificio abierto o rosca. La rosca puede ser fina (6-8 vueltas finas) o gruesa (unas 3 vueltas más gruesas). También en Europa, los fabricantes suelen indicar el tamaño de la rosca en pulgadas (por ejemplo 1½ o 2 pulgadas).
¿Qué hacer con el filtro si acabas de comprar un jacuzzi de segunda mano?
Empieza con un filtro nuevo. No sabes cómo se limpiaba el viejo ni en qué agua trabajaba, y el precio de un filtro nuevo es poca cosa frente al valor de empezar de cero.
- Identifica el filtro viejo con los pasos anteriores y consigue uno nuevo (uno para cada alojamiento si hay varios).
- Limpia las tuberías siguiendo las instrucciones del producto limpiador de tuberías, vacía el jacuzzi y límpialo.
- Llénalo con agua nueva y solo entonces coloca el filtro nuevo, para que no retenga desde el primer día los depósitos antiguos.
- Si el filtro viejo está en buen estado, puedes limpiarlo a fondo y guardarlo de repuesto, pero si muestra alguna de las señales de cambio anteriores, no dudes en tirarlo.
Así tu jacuzzi empieza de verdad desde cero contigo, y en las primeras semanas descubrirás también cómo es el agua cuando todo está en su sitio.